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[...El conocimiento de la cultura de la lengua alemana - en particular
la austriaca- , la pasión por la historia de México
y del mundo y el rigor en la construcción perfilan a H.O.
Aguilar como un autor capaz de poner a México en el mundo
y al mundo en Mécico, según despliega, por ejemplo,
su ensayo sobre los últimos años de Vasconcelos y
la revista Timón. Que Europa, sus raptos, sueños
y conflictos no le es ajena a Héctor Orestes lo hacen ver
sus crónicas literarias sobre autores de raigambre germánica
que en algo recuerdan al José María Perez Gay de El
impulso perdido. Aguilar sabe departir con el lector entre los
rigores de la investigación crítica y los apremios
de la caridad vulgarizadora. El resultado es un escritura tersa
y, con todo, preñada de reminiscencias...]
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