|
Inicio | Biografía
| Obras
| Crítica
y comentarios | Galería de Imágenes | Entrevistas
Traducciones | Gestión Cultural | Publicaciones Recientes | Contacto |
Publicaciones Recientes
|
|
La concesión del Premio Nobel de Literatura 2009 a Müller es, en gran medida, un reconocimiento a las literaturas de expresión alemana, sobre todo a las surgidas desde enclaves marginales o excéntricos, muy lejos de las grandes capitales del libro como Berlín, Viena y Zurich. Veinte años después de la caída del Muro, la Academia Sueca premia además a una obra-emblema de la disidencia crítica que hizo posible, en gran medida, el desmantelamiento paulatino del totalitarismo en un país que lo padeció de forma extrema, como Rumania.
A principios del año 2000, Herta Müller estuvo de visita en México, invitada por el Instituto Goethe y la Embajada de Alemania en nuestro país, para ofrecer una lectura en la Casa de Cultura Reyes Heroles de Coyoacán. Ese viaje significó para Herta muchas cosas, entre ellas el experimentar de una manera muy estimulante el sentimiento de contemporaneidad con nuestra parte de Occidente, pues encontró en este país (muy distante a su imaginario y del que muy poco sabía) lectores, interlocutores y amigos. Ese periplo fue también un momento importante para la difusión de su obra en América Latina.
En aquella ocasión escribí las siguientes líneas para saludar su llegada a México.
Herta Müller: en los intersticios de la literatura y del tiempo
Héctor Orestes Aguilar
|